
Luz que ciegas y punzas mi ser
hasta transportarme a una nube ebria.
Herida y sin nuevas llanuras
peregriné tierras infértiles
y estas signaron nuevas desdichas.
Recluida en mi,
arrojé el pasado, pero sus huellas
renacieron más fuertes,
torturada al padecer
tú indiferencia.
Evadí senderos nunca explorados,
amilanada por la existencia y frustración.
Súbitamente, desperté abruptamente,
Me abrazaron tus brazos ardientes
y acunaste mi alma con tus besos
estos asfixiaron el pasado
para iniciar un nuevo sendero
juntos y plenos
de un avasallante resplandor.
© Kellypocharaquel