
Atesoran mis oídos
tu maravillosa voz
Madre dulzura,
Madre
de pies a cabeza.
Tus sermones
se engalanaban
en tus labios carmesíes.
Revivo tus cantos
tu entonar
cadencioso,
similar a una
caricia de terciopelo.
Carente de tus llamados
el timbre del teléfono,
sella mi dolor de vivir
sin ti.
Vivo tus miedos
igual que tu,
ahora
hacia mi hija.
Tu encanto
continua latente.
Venerada Mami
siempre
conduces mi senda.
© Kellypocharaquel.-
A mi adorada Mami Ana,
a Nidia Alice la mamá de Sergio,
a mi hermana Sarita y a todas
mis madres que están
en mi sendero
y en el Universo.